GUIYANG, 4 sep (Xinhua) -- El jefe anticorrupción de China, Li Xi, instó a los funcionarios de inspección y supervisión disciplinaria a redoblar sus esfuerzos para promover el disciplinamiento integral y riguroso del Partido Comunista de China (PCCh), así como la lucha del país contra la corrupción.
Li, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del PCCh y secretario de la Comisión Central de Control Disciplinario del PCCh, hizo estas declaraciones durante una gira de investigación que realizó de martes a jueves en la provincia suroccidental china de Guizhou.
Durante la gira, Li visitó el lugar donde se celebró la Reunión de Zunyi, en enero de 1935, durante la Gran Marcha. Esta reunión se considera un hito en la historia del Partido, ya que marcó la formación de su primera generación de liderazgo colectivo central.
Li subrayó que el espíritu de la Gran Marcha y la Reunión de Zunyi forman parte del valioso patrimonio espiritual del PCCh, y recordó que este año se conmemora el 90º aniversario de la victoria de dicha marcha. Asimismo, instó a los funcionarios de inspección y supervisión disciplinaria a preservar las gloriosas tradiciones y la venerable conducta del Partido.
En Guizhou también se reunió con un grupo de funcionarios y residentes locales, y escuchó sus opiniones y sugerencias acerca de la labor del PCCh orientada a mejorar la conducta del Partido, reforzar la disciplina y combatir la corrupción.
Igualmente, subrayó la importancia de hacer frente a las prácticas indeseables y la corrupción que afectan directamente a la ciudadanía, e instó a que los esfuerzos sean permanentes con el propósito de reprimir la corrupción de funcionarios de bajo rango y atender las quejas ciudadanas en áreas relacionadas con el bienestar social.
En un simposio celebrado durante la gira, pidió la aplicación constante de la decisión de ocho puntos del Comité Central del PCCh sobre la mejora de la conducta, como también que haga esfuerzos regulares para identificar y corregir las percepciones erróneas en torno al desempeño político.
A su vez, recalcó que las autoridades de inspección y supervisión disciplinaria deben intensificar sus esfuerzos con el fin de garantizar que los funcionarios no tengan la audacia, la oportunidad ni el deseo de participar en prácticas corruptas, y añadió que siempre se tendrá una postura firme contra estas acciones.
China ha mantenido una política de tolerancia cero ante la corrupción. En el primer semestre de este año, dichas autoridades, en todo el país, presentaron 538.000 denuncias y sancionaron a 412.000 personas, entre ellas 74 funcionarios de nivel provincial o ministerial y superior.
