BEIJING, 7 ago (Xinhua) -- Mientras Shenzhen, metrópolis del sur de China, se prepara para acoger en noviembre la 33ª Reunión de Líderes Económicos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), China abre una vez más sus brazos para dar la bienvenida a líderes de todo el mundo.
A lo largo de los años, China ha sido sede de una serie de importantes encuentros diplomáticos que han reunido a líderes mundiales. Más que simples plataformas de diálogo, estas ocasiones han puesto de manifiesto la visión de China sobre la cooperación global y han permitido apreciar el enfoque diplomático del presidente Xi Jinping.
Para Xi, la hospitalidad es la base para el recibimiento de los líderes mundiales.
En mayo de 2023, coincidiendo con su 70º cumpleaños, el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, llegó a Xi'an, ciudad importante de la antigua Ruta de la Seda, para realizar una visita de Estado a China y participar en la cumbre inaugural China-Asia Central. Durante las conversaciones, Xi felicitó a su invitado por su cumpleaños.
El mandatario chino señaló con una sonrisa que la visita de Estado de Tokayev en esta ocasión especial dice mucho sobre la fortaleza de los lazos bilaterales y atestigua una vez más el vínculo único de Kazajistán con China.
Tokayev, quien habla mandarín con fluidez, respondió en chino "gracias".
Un antiguo dicho chino reza: "Es un verdadero placer recibir la visita de amigos que vienen desde lejos".
Ya sea al recibir a viejos amigos o a visitantes que llegan por primera vez, el esmero de Xi en su papel de anfitrión se ha convertido en un rasgo distintivo de la diplomacia china y ha contribuido a fomentar la confianza mutua y la amistad.
Estos encuentros trascienden la mera hospitalidad.
En tiempos de incertidumbre mundial, han servido también como espacios donde China ha abogado por el diálogo, la apertura y la cooperación, al tiempo que el país ha presentado sus propuestas para afrontar desafíos comunes.
En 2016, China fue por primera vez sede de la cumbre del Grupo de los Veinte (G20). La cumbre, presidida por Xi, marcó un hito en la gobernanza económica mundial.
En esa cumbre, el desarrollo se situó por primera vez en el centro de la agenda mundial de macropolíticas. El encuentro, que reunió a un número récord de países en desarrollo, también presenció la adopción de un plan de acción para impulsar la implementación de la Agenda 2030 de la ONU para el Desarrollo Sostenible, así como el primer compromiso colectivo de la historia para apoyar la industrialización en África y en los países menos adelantados.
Estas iniciativas, junto con los documentos finales de la cumbre, reflejaron el compromiso de China con el desarrollo común y la prosperidad compartida.
En un momento en que el mundo actual se enfrenta a conflictos crecientes, así como al auge del hegemonismo, el proteccionismo y otros desafíos globales, Xi ha aprovechado una serie de importantes eventos diplomáticos organizados por China para presentar sus propuestas clave.
La Iniciativa para la Seguridad Global se presentó en el Foro de Boao para Asia en 2022; a esta le siguieron la Iniciativa para la Civilización Global, anunciada durante la Reunión de Alto Nivel del Partido Comunista de China en Diálogo con Partidos Políticos Mundiales en 2023; la Iniciativa para la Gobernanza Global, presentada en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en Tianjin el año pasado; y un nuevo llamamiento a implementar la Iniciativa para el Desarrollo Global, realizado en la Conferencia Conmemorativa del 70º Aniversario de los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica en 2024.
Estas propuestas han estado respaldadas por acciones concretas. Detrás de cada cumbre subyace una intensa agenda diplomática liderada personalmente por Xi.
El 2 de septiembre de 2018, antes de la inauguración de la Cumbre de Beijing del Foro de Cooperación China-África (FOCAC), Xi sostuvo 11 reuniones bilaterales con líderes africanos y cada encuentro fue programado al minuto.
En la cumbre del G20 en Hangzhou en 2016, Xi asistió a 13 reuniones y diversos eventos en poco más de 80 horas, durante ese tiempo, pronunció 11 discursos y se reunió con 27 líderes extranjeros. En la cumbre de la OCS en Qingdao en 2018, participó en más de 20 eventos oficiales en el transcurso de dos días.
Esta apretada agenda pone de relieve no solo la intensidad de la actividad diplomática de China, sino también el compromiso personal de Xi con el fomento del diálogo y la cooperación a nivel internacional.
China ha buscado no solo plantear ideas, sino también convertirlas en acciones.
Desde su lanzamiento en 2013, la Iniciativa de la Franja y la Ruta ha generado cerca de un billón de dólares estadounidenses en inversiones a nivel mundial y ha creado al menos 500.000 empleos en los países socios. Tanto en África como en muchas otras partes del mundo, la próspera cooperación en el marco de esta iniciativa ha sido ampliamente considerada como una vía hacia la prosperidad.
Tras la exitosa implementación de los "Diez grandes planes de cooperación", las "Ocho grandes iniciativas" y los "Nueve proyectos", Xi anunció un nuevo posicionamiento para las relaciones entre China y África, así como diez acciones de asociación, durante la Cumbre 2024 del FOCAC en Beijing, abriendo un nuevo capítulo en la búsqueda conjunta de la modernización.
A lo largo de los años, los importantes eventos diplomáticos organizados por China han marcado una trayectoria en la que China y el resto del mundo han avanzado unidos.
Al dar la bienvenida al mundo a Shenzhen, China reafirma también su compromiso de colaborar con naciones de todo el mundo para forjar un consenso más amplio sobre la paz y el desarrollo, fortalecer la apertura y la cooperación, e iniciar una nueva etapa en la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad.
