LA HABANA, 21 jul (Xinhua) -- El Gobierno cubano rechazó hoy martes un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos, divulgado la víspera, al considerar que contiene acusaciones falsas dirigidas a justificar la política de presión y las acciones de Washington contra Cuba.
"'Cree el ladrón que todos son de su condición'. Nada más acertado para caracterizar el informe del Departamento de Estado contra Cuba", aseguró en la red social X el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, al referirse al texto publicado el lunes por el Departamento de Estado y que acusa a La Habana de promover el "radicalismo de izquierda" y de mantener redes de espionaje y subversión en territorio estadounidense.
Ese informe fue promovido por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien, de acuerdo con Díaz-Canel, es "uno de los funcionarios más corruptos de la actual administración, (y) de probados nexos con narcotraficantes y terroristas de la Florida".
"Si un país ha espiado y agredido a otro a niveles obscenos, ha sido EE.UU. contra Cuba", afirmó el mandatario, quien recordó que "son públicas las partidas millonarias que anualmente se destinan a los programas de cambio de régimen en Cuba, apelando lo mismo a la subversión que al terrorismo".
El mandatario cubano enumeró "episodios criminales" contra la isla, como la introducción de plagas y enfermedades, entre ellas el dengue hemorrágico que, según recordó, causó la muerte de 101 niños, además del derribo de un avión civil con 73 personas a bordo, atentados con bombas en hoteles, intentos de magnicidio y operaciones de guerra psicológica.
"Añádase el bloqueo (de EEUU) y la dimensión genocida que adquiere con el actual reforzamiento y cerco energético. No hay mayor acto de subversión contra un Estado, concebido y descrito oficialmente por EE.UU. para agotar al pueblo y resquebrajar su apoyo a la Revolución", agregó.
Díaz-Canel aseguró que "lo que ha hecho la Revolución cubana a lo largo de su historia es defenderse de estas sucesivas e interminables agresiones, por legítimo derecho".
Aseguró que "el neo-macartismo trasnacional que se reinstaura en EE.UU., desde una corriente claramente fascista, recurre a la mentira para generar pretextos sobre los cuales sostener agresiones contra #Cuba y coartar libertades civiles en EE.UU.".
"Cuba jamás ha obrado para dañar al pueblo estadounidense, ni se ha propuesto afectar a la seguridad nacional de EE.UU.", aseveró el gobernante.











