RÍO DE JANEIRO, 28 jun (Xinhua) -- El senador brasileño Humberto Costa, secretario de Relaciones Internacionales del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, saludó el 105º aniversario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCh) y subrayó que la cooperación entre ambos "fortalece la confianza y crea un ambiente seguro para el intercambio de visiones del mundo".
En una entrevista con Xinhua, Costa desgranó la importancia de las relaciones entre los partidos que dirigen China y Brasil, analizó los principales aciertos de la gestión del PCCh y ahondó en las perspectivas de las relaciones bilaterales.
Sobre la cooperación entre el PT y el PCCh dijo que esta interlocución resulta clave para aproximar a dos de las mayores naciones del Sur Global y "ayuda a conferir estabilidad estratégica a las relaciones bilaterales, protegiéndolas de oscilaciones coyunturales y presiones de corto plazo".
En una coyuntura de fragmentación, consideró indispensable defender el multilateralismo y reformar la gobernanza global, fortaleciendo espacios como los BRICS para hacer el orden internacional "más representativo de la realidad económica y política del siglo XXI".
Los dos partidos políticos, dijo, poseen la facultad de discutir "los rumbos del desarrollo humano, los desafíos de la gobernanza global, la soberanía nacional y el papel de los países del Sur Global en la construcción de un orden internacional más equilibrado".
Costa elogió la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Seguridad Global y la Iniciativa para la Civilización Global propuestas por China, que "reflejan una visión que busca enfrentar las asimetrías económicas, promover soluciones pacíficas para los conflictos internacionales y valorizar la diversidad de caminos nacionales para el desarrollo".
Costa recordó que "China promovió uno de los más profundos cambios socioeconómicos de la historia contemporánea, retirando a centenares de millones de personas de la pobreza, expandiendo la infraestructura, generando empleos y ampliando el acceso al consumo y a servicios esenciales".
En cuanto a la gestión del PCCh, aplaudió su capacidad estatal, la planificación estratégica y el pragmatismo.
Expuso que "los planes quinquenales permitieron establecer prioridades estratégicas y perseguir metas a lo largo de décadas, mientras que la capacidad de adaptar políticas a las necesidades concretas del país garantizó flexibilidad ante los desafíos".
Sobre el modelo de desarrollo impulsado por el PCCh, el senador apuntó que "China mostró que es posible construir un proceso de modernización basado en sus propias características nacionales, preservando su soberanía y definiendo autónomamente sus prioridades de desarrollo", rompiendo así con el paradigma de que la modernización equivale a la occidentalización.
Retomando los puntos en común entre el PCCh y el PT y sus perspectivas para las relaciones entre China y Brasil, el entrevistado detalló que las partes comprenden que "el desarrollo económico debe estar al servicio de la mejoría de las condiciones de vida de la población y de que el bienestar social no es un costo para la economía, sino uno de sus principales motores".
Esta postura contrasta con enfoques que subordinan los derechos sociales a los intereses financieros de corto plazo. Costa indicó que "la experiencia china demuestra que colocar las necesidades de la mayoría de la población en el centro de la acción del Estado fortalece la cohesión social y crea condiciones más sólidas para el desarrollo".
Evocó también la perspectiva brasileña al citar que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva "suele afirmar que la solución es colocar al pobre en el presupuesto".
Añadió que el reto inmediato consiste en "ampliar ese debate también junto al sector empresarial brasileño" para visibilizar que "existen caminos de desarrollo distintos de aquellos tradicionalmente asociados a los paradigmas occidentales y que pueden generar oportunidades concretas para ambos países".
Sugirió que la cooperación debe priorizar el ámbito de los sistemas digitales, financieros, mediáticos e informacionales.
"China consiguió desarrollar plataformas y capacidades propias en sectores estratégicos, reduciendo su dependencia de las grandes empresas globales de tecnología", un ámbito donde su experiencia puede aportar lecciones cruciales para la soberanía tecnológica de Brasil, sostuvo.
