NACIONES UNIDAS, 23 jun (Xinhua) -- La Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) adoptó el martes una declaración política sobre el VIH/SIDA y reafirmó el compromiso de poner fin al sida como amenaza para la salud pública antes de finales de 2030.
La declaración, aprobada con 149 votos a favor, ocho en contra y 14 abstenciones, expresa profunda preocupación porque el mundo no logró alcanzar los objetivos mundiales sobre el VIH fijados para 2025 y porque actualmente no está encaminado a poner fin al sida como amenaza para la salud pública para 2030.
El documento reafirma la Declaración de Compromiso sobre el VIH/SIDA de 2001 y las declaraciones políticas sobre el VIH/SIDA adoptadas en 2006, 2011, 2016 y 2021, así como la meta establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La declaración compromete a la comunidad internacional a adoptar medidas urgentes durante los próximos cinco años mediante una respuesta mundial coordinada, basada en evidencias y centrada en las personas frente al VIH. Asimismo, plantea fortalecer el liderazgo y la apropiación nacional y garantizar respuestas nacionales multisectoriales integradas y centradas en las personas para asegurar servicios e impacto más allá de 2030.
De acuerdo con el documento, la Asamblea General de la ONU celebrará una reunión de alto nivel sobre el VIH/SIDA en 2031 para evaluar los avances respecto a los compromisos asumidos en 2026 con el objetivo de erradicar el sida como amenaza para la salud pública para 2030 y sostener esos resultados en el futuro.
"Esta declaración política es nuestra oportunidad para construir sobre 25 años de compromiso y señalar el camino hacia 2030 para demostrar que el multilateralismo puede dar resultados", afirmó Winnie Byanyima, directora ejecutiva del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), durante la apertura de la reunión el lunes.
"No podemos fracasar, porque sabemos lo que debemos hacer: comprometernos con el multilateralismo; mantener el financiamiento internacional mientras los países movilizan sus propios recursos; proteger los derechos de las personas que viven con VIH; permitir que las comunidades lideren para sus poblaciones; e impulsar la ciencia para que las innovaciones lleguen lo más rápido posible a todas las personas que las necesitan", afirmó. "Si hacemos estas cosas, podemos poner fin al sida".
Datos de 2025 publicados por ONUSIDA muestran que la inversión sostenida, los avances científicos y los esfuerzos liderados por las comunidades han generado avances significativos contra el sida. Desde 2010, las muertes relacionadas con el sida han disminuido un 56 por ciento, las nuevas infecciones por VIH se redujeron un 43 por ciento y 32,1 millones de personas (el 78 por ciento de los 40,9 millones de personas que viven con VIH) reciben actualmente tratamiento.












