GINEBRA, 24 may (Xinhua) -- La 79ª Asamblea Mundial de la Salud concluyó el sábado en Ginebra tras seis días de sesiones, durante la cual los Estados miembros adoptaron múltiples resoluciones para impulsar la cooperación multilateral en la protección de la salud humana.
Celebrada bajo el lema "Remodelando la salud global: una responsabilidad compartida", la asamblea adoptó más de 20 decisiones y 13 resoluciones sobre temas como accidentes cerebrovasculares, tuberculosis, resistencia a los antimicrobianos, atención de emergencias, hemofilia, medicina de precisión y radiación.
En sus declaraciones de clausura, el presidente de la asamblea, Victor Atallah Lajam, afirmó que, en medio de la intensificación de los conflictos geopolíticos, las frecuentes emergencias de salud pública y los severos desafíos al sistema multilateral, la asamblea completó con éxito su agenda, demostrando una vez más el poder del multilateralismo.
Atallah, quien también es ministro de Salud Pública de la República Dominicana, señaló que la asamblea se centró en su misión fundamental de proteger la salud humana y adoptó una serie de importantes decisiones y orientaciones futuras con impacto directo. Añadió que estos resultados beneficiarán a millones o incluso a más personas, con énfasis en fortalecer la preparación y respuesta ante emergencias, frenar la resistencia a los antimicrobianos, promover la innovación en la salud de los pueblos indígenas, regular el trasplante ético de órganos y mejorar la protección y el apoyo a los trabajadores sanitarios.
Sobre cuestiones emergentes como la salud digital, la interoperabilidad, la inteligencia artificial y la gobernanza digital, el presidente indicó que se llevaron a cabo debates profundos y se reafirmó la necesidad de marcos éticos e inclusivos para promover una cooperación médica centrada en las personas, interoperable y diversa en medicina de precisión y diagnóstico por imágenes.
La asamblea también abordó una serie de cuestiones políticas y administrativas, incluido un acuerdo para reformar la arquitectura mundial de la salud mediante un proceso conjunto liderado por los Estados miembros y auspiciado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En sus palabras de clausura, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, instó a los Estados miembros a traducir las resoluciones en acciones sin demora, subrayando que alcanzar los objetivos mundiales de salud "requerirá compromiso político, financiamiento sostenido y cooperación continua entre los Estados miembros, los socios y las comunidades".
La delegación china participó en la revisión de más de 60 puntos de la agenda durante toda la asamblea, organizó eventos paralelos temáticos y realizó actividades de intercambio con la OMS y delegaciones de países pertinentes, compartiendo las experiencias y propuestas de China.










