RÍO DE JANEIRO, 8 may (Xinhua) -- El rendimiento medio mensual de los brasileños alcanzó en 2025 su mayor nivel desde el inicio de la serie histórica en 2012, en medio de un avance del empleo y de las rentas laborales, aunque la desigualdad de ingresos volvió a crecer en el país, según datos divulgados este viernes por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
De acuerdo con la Encuesta Nacional por Muestra de Domicilios Continua (PNAD Continua), el ingreso medio real proveniente de todas las fuentes aumentó un 5,4 por ciento frente al año anterior y se ubicó en 3.367 reales mensuales (unos 687 dólares).
El número de brasileños con algún tipo de ingreso alcanzó los 143 millones de personas, equivalentes al 67,2 por ciento de la población, mientras que el porcentaje de quienes reciben renta derivada del trabajo llegó al 47,8 por ciento, el mayor nivel registrado desde el inicio de la serie estadística.
El ingreso promedio proveniente del trabajo se situó en 3.560 reales mensuales (alrededor de 727 dólares), por encima del promedio general.
Además de los salarios, el informe reportó aumentos en las rentas derivadas de jubilaciones, pensiones, alquileres y otras fuentes.
El ingreso mensual promedio de las familias brasileñas alcanzó los 2.264 reales por persona (unos 462 dólares), tras crecer un 6,9 por ciento en comparación con 2024.
Según el IBGE, los ingresos laborales representaron el 75,1 por ciento de la renta total de los hogares brasileños, consolidándose como la principal fuente de ingresos de las familias.
No obstante, el informe reveló un deterioro en los indicadores de distribución de renta. El índice de Gini, utilizado internacionalmente para medir la desigualdad social, subió de 0,487 a 0,491 en 2025, reflejando una mayor concentración de ingresos.
La investigación indicó que la diferencia aumentó de 2024 a 2025 porque el ingreso del 10 por ciento más rico subió un 8,7 por ciento, ya descontada la inflación. En cambio, el incremento del grupo del 40 por ciento más pobre fue del 4,7 por ciento.
En términos regionales, el sur de Brasil se mantuvo como la región con menor desigualdad del país, en contraste con el nordeste, que continuó presentando los mayores niveles de concentración de ingresos, aunque mostró una leve mejora respecto al año anterior.











