NACIONES UNIDAS, 28 abr (Xinhua) -- La causa fundamental del bloqueo sobre el estrecho de Ormuz radica en las acciones militares ilegales lanzadas por Estados Unidos e Israel contra Irán, declaró este lunes un enviado chino.
Además, pese al acuerdo de alto el fuego alcanzado recientemente, Estados Unidos ha intensificado su despliegue militar e impuesto bloqueos selectivos contra Irán. Se trata de una conducta peligrosa e irresponsable, señaló Fu Cong, representante permanente de China ante las Naciones Unidas.
"La solución para poner fin al bloqueo del estrecho es lograr cuanto antes un alto el fuego integral y duradero al objeto de restaurar la paz y estabilidad en la región del Golfo y Medio Oriente", afirmó durante un debate abierto del Consejo de Seguridad sobre la seguridad y protección de las vías marítimas navegables.
China elogia el papel de mediación desempeñado por Pakistán y otros países e insta a resolver las controversias y conflictos por vías políticas y diplomáticas entre todas las partes implicadas. Se opone a cualquier medida que pueda socavar el cese al fuego y provocar una mayor escalada y confrontación. China seguirá desempeñando un papel constructivo para promover la paz y estabilidad regionales, indicó.
"La estabilidad y el funcionamiento fluido de las rutas marítimas internacionales tienen una estrecha vinculación con la paz y estabilidad alrededor de la región, especialmente en los países ribereños. Solo mediante el diálogo y las consultas podremos desescalar los conflictos candentes y crear un entorno favorable para la seguridad de estas rutas", manifestó Fu. "El uso excesivo de medios militares no puede resolver los riesgos esenciales. Más al contrario, agravará las tensiones y la confrontación, generando crisis de seguridad todavía más graves", alertó.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, los correspondientes tratados internacionales y el derecho internacional consuetudinario conforman la base del actual orden marítimo internacional. Todos los países deberían interpretar y aplicar la convención de manera plena, con precisión y de buena fe; y abstenerse de aplicar criterios selectivos y de utilizar un doble rasero.
Todos los países deben ejercer de buena fe el derecho a la libertad de navegación reconocido por el derecho internacional, respetar escrupulosamente la soberanía, la seguridad y los legítimos derechos e intereses de los países ribereños y garantizar el flujo normal del comercio y la navegación por mar, subrayó.
China ha sido una firme defensora y contribuyente del derecho marítimo internacional, prosiguió Fu. Junto con la comunidad internacional, continuará trabajando para salvaguardar la seguridad común del mar y construir una comunidad marítima de futuro compartido, concluyó.











