RÍO DE JANEIRO, 27 abr (Xinhua) -- La deforestación en la Amazonia brasileña se redujo 17 por ciento en el primer trimestre de 2026, frente al mismo periodo del año anterior, según datos divulgados hoy lunes por el Instituto del Hombre y Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon).
De enero a marzo de este año, la superficie deforestada pasó de 419 kilómetros cuadrados en 2025, a 348 kilómetros cuadrados, el equivalente a una disminución de unas 7.000 canchas de fútbol.
El informe mostró una caída aún más significativa cuando se analiza el "calendario de deforestación", que abarca de agosto de un año a julio del siguiente, debido al régimen de lluvias en la región amazónica.
En los primeros ocho meses del presente ciclo, de agosto de 2025 a marzo de 2026, la deforestación se redujo 36 por ciento, al pasar de 2.296 kilómetros cuadrados a 1.460 kilómetros cuadrados, el nivel más bajo para este periodo desde 2017.
A pesar de la tendencia general a la baja, marzo presentó un aumento puntual del 17 por ciento en la deforestación, al pasar de 167 kilómetros cuadrados en 2025 a 196 kilómetros cuadrados en el mismo mes de 2026. Investigadores del Imazon señalaron que este repunte requiere atención y refuerzo de las acciones de fiscalización en los próximos meses.
De acuerdo con especialistas del instituto, el incremento observado en marzo debe interpretarse como una señal de alerta para intensificar las políticas públicas de combate a la tala ilegal, incluidas medidas más estrictas de vigilancia, sanciones a los responsables y el fortalecimiento de iniciativas de bioeconomía que promuevan el uso sostenible de la selva.
El estudio también destacó que la deforestación contribuye directamente al agravamiento del cambio climático, tanto por el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero como por la pérdida de biodiversidad, lo que refuerza la importancia de contener la destrucción de la selva amazónica.
En cuanto a las unidades de conservación, la presión también se concentra en territorios determinados. El Área de Protección Ambiental Triunfo do Xingu, situada en el estado de Pará (norte), lidera la lista de deforestación en estas áreas protegidas, al concentrar por sí sola una superficie equivalente a más de 3.000 canchas de fútbol.
Este patrón de concentración territorial indica la necesidad de estrategias focalizadas, con acciones continuas de fiscalización en las regiones más afectadas para frenar el avance de la deforestación.
En el informe se abordó además la degradación forestal, que se diferencia de la deforestación en que implica daños parciales a la vegetación, como los causados por incendios o explotación maderera, sin la eliminación total de la cobertura forestal.
En marzo de 2026, la degradación forestal totalizó 11 kilómetros cuadrados, lo que representa una reducción del 95 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Se trata del nivel más bajo registrado para ese mes en los últimos 11 años, desde 2014.
A pesar de esta mejora, especialistas alertaron que la degradación continúa siendo un problema relevante, ya que compromete la integridad del ecosistema, reduce la biodiversidad y aumenta la vulnerabilidad de la selva frente a nuevas presiones, incluida la propia deforestación.
En el acumulado del calendario de deforestación, la degradación forestal también registró una caída del 93 por ciento en comparación con el ciclo anterior. Sin embargo, los investigadores subrayaron que este resultado ocurre después de un periodo crítico, en el que se alcanzaron niveles récord de degradación entre agosto de 2024 y julio de 2025.
El informe concluyó que, aunque los datos recientes muestran avances en la reducción de la deforestación y la degradación en la Amazonia, es fundamental mantener la vigilancia constante y reforzar las políticas ambientales para evitar retrocesos y garantizar la protección a largo plazo del mayor bosque tropical del planeta.











