BUENOS AIRES, 24 abr (Xinhua) -- La 50ª Feria Internacional del Libro (FIL) de Buenos Aires se ha convertido en un sendero de papel y tinta entre Argentina y China, como lo describieron los participantes del Seminario de Cooperación Editorial entre los dos países, celebrado en el marco de la FIL.
La sinóloga Radina Dimitrova, profesora en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), subrayó este viernes el "valor del diálogo cultural y la fuerza del libro como un vehículo de entendimiento mutuo" y describió la actividad como un imaginario sendero de papel y tinta entre las partes.
Por su parte, el editor en jefe adjunto de la Editorial de Ciencias Sociales de China, Chen Biao dijo que "fiel a su principio fundamental de 'del autor al lector', la feria ha tendido un puente para el diálogo, la cooperación y el beneficio mutuo entre las editoriales" de China y Argentina.
Chen subrayó que "aunque China y Argentina están geográficamente distantes, comparten una profunda base de aprendizaje mutuo entre civilizaciones. En los últimos años, la asociación estratégica integral entre China y Argentina se ha profundizado, y los intercambios culturales se han vuelto cada vez más estrechos, proporcionando una base sólida para la cooperación en el ámbito editorial".
En entrevista con Xinhua, Chen afirmó que "la publicación, como vehículo importante para la difusión y el intercambio cultural, sirve como puente para fomentar la comprensión mutua y la construcción de consensos".
"Promover la traducción y la difusión bidireccional de publicaciones de excelencia, permitiendo a los lectores chinos comprender mejor Argentina y Latinoamérica, y ayudando a los lectores argentinos y latinoamericanos a comprender mejor China", ahondó.
En la actividad, celebrada en el stand que preparó la Corporación Nacional de Importación y Exportación de Publicaciones de China (CNPIEC, siglas en inglés), participaron editoriales de China como Editorial del Pueblo, Editorial Literaria del Pueblo, Revista de Educación de Fujian y Editorial de Salud del Pueblo, junto con contrapartes argentinas.
La editora Paula Pampín, directora de Ediciones Corregidor, ofreció un discurso en el que llamó a "pensar el libro no solo como un objeto de mercado, sino como el vehículo más eficaz para la diplomacia cultural entre nuestras regiones".
Recordó que Ediciones Corregidor, una editorial familiar con más de 55 años de trayectoria, fundó en 2018 el Proyecto de Vinculación y Cooperación con China con el objetivo de que los autores chinos sean leídos de manera directa "superando las distorsiones de las visiones occidentalistas que a menudo operan como un filtro ideológico y cultural".
Pampín detalló distintos proyectos en común con editoriales chinas y, en diálogo con Xinhua, declaró que "durante décadas, el conocimiento sobre China llegó a nuestras librerías a través de traducciones intermediadas desde el inglés o el francés, lo que diluye matices culturales y filosóficos profundos".
"En Corregidor, hemos apostado por el aprendizaje del idioma y la traducción directa del chino al español latinoamericano, para que la lengua refleje nuestra propia identidad y contexto regional", explicó.
Propuso "avanzar hacia modelos de cooperación más estables, como la creación de oficinas editoriales conjuntas, que permitan cocrear marcas internacionales independientes y agilizar la transformación de logros científicos y culturales en obras publicables".








