Por René Quenallata Paredes
LA PAZ, 24 abr (Xinhua) -- La eventual privatización de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sería un "error" y, en cambio, debe avanzarse hacia un modelo mixto con participación privada y control estatal, afirmó hoy viernes el especialista en energía e hidrocarburos, Raúl Velásquez.
"El país tiene que romper esa lógica pendular de privatizar y luego nacionalizar (...) es un círculo repetitivo que arrastra desde 1936. Eso debe cambiar. Hay que adecuarse a los tiempos actuales de globalización", afirmó Velásquez en entrevista para Xinhua.
El experto de la Fundación Jubileo advirtió lo anterior en el contexto de la creciente presión en Bolivia respecto al sector energético, una situación marcada por escasez de diésel y cuestionamientos sobre la calidad de la gasolina.
Distintas versiones advierten sobre una posible privatización de la estatal YPFB, producto de la crisis por la falta de combustibles en el país, mientras que el Gobierno ha descartado de forma categórica su venta a manos privadas.
El nuevo ministro de Hidrocarburos y Energías de Bolivia, Marcelo Blanco, ha expresado al respecto que una eventual privatización de la petrolera "no es parte del plan del Gobierno", aunque ha reconocido la necesidad de transformaciones estructurales urgentes.
El especialista en hidrocarburos sostuvo al respecto que la solución no pasa por desmantelar la empresa estatal, sino llevar a cabo una reestructuración profunda y una lógica empresarial moderna con participación estatal.
"Lo ideal ahora es fortalecer YPFB, pero dándole una cualidad real de empresa, no solo de entidad estatal politizada, pues parece un botín de los políticos y eso le hace daño", manifestó Velásquez.
Planteó, en esa línea, la posibilidad de que la petrolera adopte un esquema similar al de Ecopetrol de Colombia o Petrobras de Brasil, compañías mixtas que cotizan en bolsa y que cuentan con participación privada, sin perder el control estatal.
"Siendo YPFB mixta podría cotizar en bolsa. Eso permitiría atraer inversión, mejorar la administración y reducir ese componente tan político y, en muchos casos, tóxico", sostuvo el entrevistado.
Para el experto de la Fundación Jubileo, es urgente ejecutar cambios profundos mediante una reingeniería, pero con voluntad política, además de cuestionar el papel actual de la estatal como simple comercializador.
El debate sobre el futuro de YPFB en Bolivia se produce en un escenario de creciente presión social y económica, ya que la escasez de diésel en las principales ciudades bolivianas ha generado extensas filas de vehículos en estaciones de servicio, lo que afecta el transporte público interdepartamental y de carga, además de poner en riesgo la cadena de suministro.
Conductores y operadores denuncian retrasos en la provisión de combustibles, mientras el malestar se incrementa ante la incertidumbre sobre la regularidad del abastecimiento, escenario agravado por cuestionamientos sobre la calidad de la gasolina.
A decir de Velásquez, los problemas actuales del sector radican, en parte, en la falta de institucionalidad, así como en una estructura organizativa de exceso de dimensiones dentro de YPFB.
Cuestionó, además, el elevado número de niveles directivos dentro de la empresa estatal, lo que desde su punto de vista incrementa los costos operativos y reduce la eficiencia.
"Es una estructura excesiva y muy burocrática que termina siendo una carga para el Estado" de Bolivia, argumentó el experto de la Fundación Jubileo.
Consideró que Bolivia enfrenta el desafío de redefinir el rol de su principal empresa estatal sin repetir los errores del pasado, al considerar factores como reservas de gas en declive, problemas de abastecimiento de hidrocarburos, falta de divisas y crecientes demandas de eficiencia.








