Por Cristóbal Chávez Bravo
SANTIAGO, 17 abr (Xinhua) -- La cultura china es el eje central de cualquier negociación con este país asiático que ha demostrado una consistencia estratégica "que pocas economías han logrado sostener", afirmó el consultor de negocios internacionales Christian Villalobos, quien publicó recientemente el libro "Negociar con el gigante asiático".
El ingeniero en Administración de Empresas lanzó este mes la obra que nace "desde la experiencia en el terreno, luego de más de 20 años de viajes a China, pero con una mirada global", afirmó el autor en entrevista con Xinhua.
"El libro se trata de comprender a un país que hoy lidera múltiples industrias a nivel mundial: robótica, energías renovables, autos eléctricos, inteligencia artificial y tecnologías aplicadas a la producción. Por eso, creo que entender a China es entender hacia dónde se mueve el mundo", aseveró.
Villalobos subrayó que China no es simplemente "la fábrica del mundo" sino que es "uno de los principales motores de desarrollo tecnológico e industrial a nivel mundial".
En esa línea, agregó que el mundo actual exige una mirada de largo plazo y China "ha demostrado una consistencia estratégica que pocas economías han logrado sostener".
"Mientras muchas economías occidentales operan bajo ciclos políticos de corto plazo, China ha desarrollado una visión de desarrollo planificado para proyectarse a varias décadas hacia adelante", aseveró.
Una de las frases que Villalobos destacó del libro fue: "negociar con China no es cerrar un trato, es construir una relación que puede durar toda la vida".
El empresario remarcó que la cultura china es "el eje central de cualquier negociación con China, pero eso lo entendí después de varios años, ya que mi formación y mentalidad es occidental, o más bien latina (…) chilena".
"Eso es una gran diferencia cultural a la hora de entablar una relación comercial. El libro explica el concepto 'Guanxi' que es la construcción de redes de gran confianza y eso es fundamental. En China, antes de hacer negocios, primero se construye una relación personal para luego generar lazos comerciales duraderos", comentó el autor.
No obstante, confesó que le costó entender esto y "la gran mayoría de los occidentales sigue haciendo negocios con China, simplemente a la forma occidental, que es la rapidez, la manera fría y muchas veces es simplemente solo el mejor precio y oportunidad".
"Hay muchos detalles que no requieren gran esfuerzo cultural como por ejemplo el de entregar una tarjeta de presentación con ambas manos, o el de invertir tiempo en aceptar una cena o almuerzo antes de hablar de precios o plazos de entregas", apuntó.
Abundó que, por eso, el libro relata "muchas anécdotas, experiencias mías y de otros emprendedores que generosamente compartieron vivencias para enmarcar cada capítulo de manera didáctica y ser una herramienta para quienes están enfrentándose a un viaje, a una reunión o simplemente enviar mensajes por WeChat o correo electrónico".
"China no busca solamente clientes, busca socios. Y para occidente entender eso cambia completamente la forma de relacionarnos y obviamente hacer negocios", explicó.
Villalobos aseguró que busca ayudar no solamente a emprendedores, empresarios o ejecutivos, sino a cualquier persona interesada en conocer de la cultura de China y "así dejar de ver a este país como un proveedor de bienes y comenzar a verlo como un socio estratégico de largo plazo".










