GINEBRA, 28 mar (Xinhua) -- El representante permanente y embajador de China ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, Jia Guide, condenó el viernes las atrocidades cometidas por Estados Unidos e Israel en sus ataques contra una escuela en Irán durante una reunión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
A petición de Irán, China y Cuba, la 61ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas celebró un debate urgente sobre los ataques contra la escuela para niñas Shajareh Tayyebeh en Minab, Irán.
Jia, también embajador ante otras organizaciones internacionales en Suiza, asistió a la reunión y expuso la postura de China.
Denunció los ataques contra la escuela en Minab, que cobraron la vida de 168 niñas inocentes, como un acto que traspasa los límites de la moral humana, la peor violación de los derechos humanos y un flagrante desprecio por el derecho internacional humanitario.
Afirmó que China está profundamente consternada por el ataque, lo condena enérgicamente y expresa sus condolencias a las familias de las víctimas.
Jia señaló que EE. UU. e Israel lanzaron el ataque contra Irán de forma descarada y sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que fue la causa fundamental de la tragedia.
Sostuvo que Estados Unidos e Israel no solo asesinaron a líderes iraníes y violaron gravemente los derechos humanos del pueblo iraní, sino que también intensificaron las tensiones en Medio Oriente, arrastrando a los países de la región al conflicto.
El embajador expuso que la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de todos los países deben ser plenamente respetadas, y añadió que China condena enérgicamente todos los actos que violan el derecho internacional y atacan indiscriminadamente a civiles e instalaciones no militares.
Recalcó que todos los puntos críticos deben resolverse mediante el diálogo y la negociación y no mediante el uso de la fuerza.
Además, señaló que todas las partes deben aprovechar cada oportunidad para la paz, iniciar el proceso de paz con una actitud sincera, tomar medidas concretas para proteger los derechos humanos fundamentales de los pueblos de la región, y salvaguardar la paz y la estabilidad en Medio Oriente.










