CARACAS, 10 ene (Xinhua) -- Miles de personas se movilizaron este sábado en Caracas y diversas regiones de Venezuela para exigir la liberación del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, tras la incursión militar estadounidense del pasado 3 de enero.
La capital concentró la mayor manifestación. Desde distintos puntos, una multitud avanzó hacia el centro de Caracas en una marcha que combinó consignas contra el imperialismo norteamericano, por la soberanía con llamados a la diplomacia y al respeto del derecho internacional.
Uno de los núcleos más visibles fue la parroquia El Valle, lugar de origen del mandatario ahora detenido en Nueva York.
En la localidad caraqueña, los manifestantes pusieron "rodilla en tierra" para exigir a Estados Unidos el retorno del presidente constitucional y rechazar cualquier forma de imposición externa.
La movilización de la ciudad capital se desarrolló en un ambiente de fuerte carga simbólica, con banderas nacionales, consignas por la paz y mensajes de unidad, en una jornada descrita por los organizadores como de resistencia cívica y afirmación soberana.
En paralelo, se celebró una asamblea municipal en la plaza Bolívar, en el andino estado de Mérida (oeste), donde las autoridades regionales y voceros del pueblo organizado ratificaron su respaldo al Gobierno y su compromiso con la diplomacia de paz.
En Trujillo (oeste), el fervor recorrió las calles con la "Gran Marcha del Pueblo". Los participantes exigieron la liberación de Maduro y Flores, al tiempo que reafirmaron su adhesión a la justicia y a la dignidad institucional.
La movilización nacional también alcanzó al estado insular de Nueva Esparta, al noreste del país. En la ciudad de Porlamar y otras localidades, ciudadanos se sumaron a la jornada, destacando la defensa de la independencia y la lealtad a sus autoridades electas.
En Cojedes (llanos centrales), la marcha congregó a comunidades urbanas y rurales. Los participantes subrayaron la autodeterminación como principio irrenunciable frente a cualquier intento de intervención extranjera.
El estado de Bolívar (sureste) se integró a la convocatoria bajo consignas de paz y soberanía. La movilización buscó consolidar a la región como un bastión en la defensa de los derechos soberanos del país.
Otras entidades replicaron la jornada con concentraciones y marchas locales, en las que se rechazó de forma reiterada la acción militar estadounidense y se exigió el respeto a la voluntad popular venezolana.
Los manifestantes coincidieron en que las protestas reclaman la liberación del presidente Maduro y de su esposa, así como el cese de cualquier agresión contra el territorio nacional.
En varios puntos, voceros comunitarios insistieron en la necesidad de preservar la estabilidad interna y evitar una escalada del conflicto, apostando por soluciones políticas y diplomáticas.
Las movilizaciones se desarrollaron de manera simultánea, reflejando una respuesta coordinada del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en distintas regiones, con énfasis en la organización popular y la expresión pacífica.
Según reseña la televisora estatal, la jornada buscó enviar un mensaje claro a la comunidad internacional sobre el rechazo a la intervención armada y la defensa de la soberanía venezolana.









