BEIJING, 7 ene (Xinhua) -- Importantes organizaciones internacionales, entre ellas el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, elevaron recientemente sus previsiones de crecimiento económico para China en 2025, y destacaron la fuerte resiliencia de la economía del país ante los desafíos, así como la eficacia de las políticas macroeconómicas destinadas a impulsar el consumo.
Con un crecimiento del 5,2 por ciento en su producto interno bruto (PIB) en los tres primeros trimestres de 2025, China apuntó a alcanzar su objetivo anual de crecimiento de alrededor del 5 por ciento. Se había proyectado que su PIB llegara a los 140 billones de yuanes (unos 19,87 billones de dólares) en el año recién concluido, lo que reafirmaría aún más su estatus como la segunda economía más grande del mundo.
Aunque en 2025 China avanzó tanto en el crecimiento del PIB como en la calidad de su desarrollo, han persistido interpretaciones erróneas de su economía. Algunos críticos acusan al país de exportar demasiado y consumir muy poco, mientras que otros subestiman sus innovaciones tecnológicas.
Este artículo profundiza en temas relacionados con China, los cuales abarcan comercio, consumo, dinámica de mercado e innovación tecnológica, con el objetivo de presentar una visión completa de su economía mediante datos concisos y análisis de expertos.
MEJORA DEL CONSUMO VS "DEGRADACIÓN DEL CONSUMO"
A pesar de las afirmaciones sobre una "degradación del consumo" en China, este indicador ha seguido creciendo en la segunda mayor economía del mundo. El país se ha comprometido a ampliar la demanda interna mediante la mejora de los estándares de vida y el aumento del gasto de los consumidores en los próximos cinco años.
Los datos oficiales muestran que, durante los primeros 11 meses de 2025, las ventas minoristas de bienes de consumo en China crecieron un 4 por ciento interanual. El consumo de servicios creció a un ritmo más rápido, con categorías minoristas de servicios como cultura y deportes, así como telecomunicaciones e información, registrando un alza de ventas de dos dígitos durante el período.
Fan Yubo, investigador de la Academia de Ciencias Sociales de Shandong, afirmó que la idea de una degradación del consumo no se alinea con la corriente principal del desarrollo económico chino, señalando que las ventas totales de bienes de consumo superarían los 50 billones de yuanes en 2025.
"En lugar de una degradación, el consumo chino está mejorando de diversas maneras. Mientras el gasto tradicional en lujo se está enfriando, el consumo de vehículos de nueva energía, dispositivos inteligentes y experiencias culturales y turísticas está en aumento", apuntó el experto.
Fan afirmó que el mercado de consumidores chino está experimentando profundos cambios estructurales, caracterizados por la segmentación de los grupos de consumidores y la racionalización del comportamiento de consumo. Por ejemplo, los consumidores buscan productos de alta calidad, inteligentes y ecológicos, mientras que los consumidores de la generación Z ya no persiguen ciegamente marcas de lujo, sino que prestan mayor atención a la calidad del producto, su funcionalidad, importancia cultural y rentabilidad.
"Los compradores chinos prestan cada vez más atención a cómo equilibran valor, comodidad y experiencia", refirió Bruno Lannes, socio sénior de productos de consumo y prácticas de venta al por menor de Bain & Company.
A medida que los se diversifican las ocasiones de consumo y los canales proliferan, las marcas que tendrán éxito serán aquellas que realmente comprendan a los consumidores chinos y adapten sus estrategias en consecuencia, de acuerdo con Lannes.
La expansión de la demanda interna está llamada a encabezar las principales prioridades económicas de China en 2026, según la reciente Conferencia Central de Trabajo Económico, que trazó planes para implementar campañas de impulso del consumo y aumentar los ingresos de los residentes urbanos y rurales.
Fan afirmó que el enfoque del Gobierno en la demanda interna apoyará un crecimiento económico sólido y sostenido.








