BEIJING, 7 ene (Xinhua) -- Con las sucesivas visitas a China del presidente del Gobierno español, el ministro de Asuntos Exteriores y el jefe de Estado de España, el año 2025 se convirtió en un punto de inflexión en la historia de las relaciones entre los dos países.
Según la prensa, mediante estas visitas importantes, España completó un reajuste de sus lazos con China, reforzó la resiliencia del comercio bilateral en medio del cambiante panorama internacional actual e impulsó una mayor profundización de la cooperación económica y comercial, según un artículo publicado recientemente por el rotativo local China Daily.
En noviembre pasado, China y España firmaron diez acuerdos de cooperación que abarcan las relaciones económicas y comerciales, ciencia y tecnología, y desarrollo ecológico, siguiendo a la firma en abril de 2025 del "Plan de Acción (2025-2028) para Fortalecer la Asociación Estratégica Integral entre la República Popular China y el Reino de España", lo que indica la implementación gradual de los consensos alcanzados entre ambos países en materia de cooperación económica y comercial.
España concede gran importancia al potencial de desarrollo de las regiones del interior de China y considera la región de la provincia de Sichuan y la municipalidad de Chongqing como una plataforma clave para la cooperación regional. En 2022, España estableció un consulado general en Chengdu, capital de la provincia de Sichuan. En la primavera de 2025, se inició el vuelo directo entre Madrid y Chengdu. En noviembre de 2025, se celebró el Encuentro Empresarial China-España en Chengdu.
El intenso compromiso de alto nivel y la cooperación pragmática demuestran plenamente la valoración prospectiva que España hace del potencial de desarrollo económico de China. El suroeste del país asiático está fomentando ahora una nueva ola de impulso del mercado que atrae la atención de las empresas españolas, de acuerdo con el periódico.
También en noviembre pasado tuvo lugar la tercera reunión del Consejo Consultivo Empresarial China-España en Beijing. Creado durante la visita de Estado del líder chino a España en 2018, la celebración de su tercera reunión, tras superar retos como la pandemia, supone la normalización de este mecanismo crucial para la cooperación económica y comercial bilateral, de acuerdo con el artículo.
En el nuevo panorama y la nueva normalidad, las relaciones económicas y comerciales entre China y España están destinadas a reportar mayores beneficios para ambas naciones. Actualmente, China es el mayor socio comercial de España fuera de la Unión Europea (UE). En los últimos años, la inversión china en España ha aumentado considerablemente, con la implantación de fábricas de empresas chinas en sectores como los vehículos de nueva energía y las baterías eléctricas. Por su parte, las importaciones chinas de productos españoles han mostrado una constante trayectoria ascendente.
En 2024, el volumen de comercio bilateral registró un incremento interanual del 3,2 por ciento y las exportaciones de España a China aumentaron un 4,3 por ciento respecto del año anterior. Durante el mismo periodo, el crecimiento económico de España se situó en el 3,2 por ciento, frente al 0,7 por ciento de la zona euro. Se puede decir que tanto las relaciones económicas entre China y España como las perspectivas de crecimiento económico de España se encuentran en un estado de desarrollo estable, con un rendimiento que se ubica entre los primeros puestos de los Estados miembros de la UE.
De acuerdo con el artículo de China Daily, en la relación comercial entre China y España, los productos agrícolas constituyen un pilar indispensable para ambas partes y China es un mercado importante para las exportaciones agroalimentarias españolas.
Los productos porcinos han sido la piedra angular del comercio agrícola entre los dos países. Según las estadísticas de Interporc, la asociación española de productores de carne de cerdo, China es uno de los principales mercados para el porcino español.
En 2024, España exportó un total de 540.000 toneladas de carne de cerdo a China, con un valor de exportación superior a 1.097 millones de euros, lo que representa casi el 20 por ciento del total de las exportaciones españolas de carne de cerdo. En abril de 2025, ambos países firmaron un acuerdo agrícola que comprende el comercio de carne porcina, para seguir ampliando el acceso al mercado chino de la carne de cerdo española durante los próximos cinco años.
Entre los diez acuerdos de cooperación firmados en noviembre pasado por ambas partes se incluye un acuerdo de regionalización sanitaria. Ambas partes están perfeccionando continuamente los sistemas y normas reguladores que rigen el comercio de productos cárnicos y agrícolas, lo que consolidará aún más su colaboración en el sector de los productos cárnicos.
Como único proveedor de carne presente en la ceremonia de firma del acuerdo agrícola, el Grupo Jorge de España expresó un considerable entusiasmo por esta perspectiva y afirmó que mantiene una visión positiva sobre el crecimiento del mercado chino.
Esta expectativa se ve respaldada por la creciente demanda de productos cárnicos en China, en medio de una continua transformación y optimización de la estructura de consumo agrícola del país en los últimos años. Según estadísticas de la plataforma de servicios de datos agrícolas BEEDATA, el déficit comercial de carne de cerdo de China casi se ha triplicado entre 2015 y 2024, alcanzando una tasa de crecimiento anual compuesta de aproximadamente un 12,63 por ciento. Al mismo tiempo, el apetito de los consumidores chinos por los productos cárnicos de alta calidad sigue creciendo.
Mientras tanto, con la firma de una serie de acuerdos de cooperación agrícola, España pretende ampliar las exportaciones de cerezas frescas y aceite de oliva, además de productos cárnicos. Bajo una orientación política eficaz, el impulso intrínseco del comercio agrícola entre China y España se reforzará aún más en el futuro.
En opinión del periódico, para facilitar el desarrollo del comercio bilateral es imprescindible identificar y estabilizar "pilares" del comercio entre ambas partes, como, por ejemplo, la carne de cerdo, los vehículos de nueva energía o el comercio de servicios.
En segundo lugar, todas las partes requieren un mayor intercambio, comunicación y comprensión mutua. Las visitas de alto nivel entre los dos países han dado resultados tangibles. Las empresas chinas han aumentado significativamente sus inversiones en los sectores de alta tecnología en España, mientras que España ha explorado de forma proactiva las oportunidades de desarrollo en los mercados regionales de China y ha buscado un mayor acceso al mercado chino para sus productos agrícolas.
Además, ambas partes comparten puntos en común y una base común para abordar el cambio climático, de acuerdo con el artículo. El Grupo Jorge, cuyas operaciones también abarcan la agricultura ecológica y las energías renovables, apoya los esfuerzos por alcanzar la neutralidad en carbono mediante el desarrollo de energías ecológicas. Las empresas chinas pueden mejorar sus estándares de sostenibilidad mediante la colaboración con sus homólogas españolas, preparándose mejor para cumplir los requisitos del mercado de la UE y fomentando oportunidades para explorar una cooperación equitativa a escala global entre las compañías chinas y españolas y europeas, conforme al diario.
España es una economía importante en la UE y un valioso socio comercial de China dentro del bloque. En este sentido, España no solo sirve como puente para las relaciones económicas y comerciales bilaterales entre China y la UE, sino que también se convertirá en uno de los pilares que sustentarán la estabilidad y el desarrollo de las relaciones entre China y la UE en el futuro, señala el artículo.








