Por Cristóbal Chávez Bravo
SANTIAGO, 29 ago (Xinhua) -- Para mejorar el proceso educativo y las condiciones docentes, se aprobó este viernes el "Consenso de Santiago", un documento que por primera vez considera voces a nivel mundial de representantes de la sociedad civil y política, como término de la Cumbre Mundial sobre Docentes celebrada en Chile.
El encuentro, que se desarrolló entre jueves y viernes en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Santiago, fue organizado por el Gobierno de Chile y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
La reunión alertó sobre la creciente escasez de maestros e instó a transformar esta profesión. Según datos de la Unesco, para cubrir la educación primaria y secundaria universal en 2030 serán necesarios 44 millones de docentes adicionales.
En la inauguración, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, abordó la necesidad de "volver a subrayar la urgencia de revalorizar esta profesión, dado que la tasa de docentes que abandonan la enseñanza se ha duplicado en el transcurso de siete años".
En tanto, el presidente chileno, Gabriel Boric, subrayó que para enfrentar la escasez de docentes "tenemos que transformar la valorización que en la sociedad le damos a la profesión, dignificar su ejercicio".
Boric instó a mejorar la infraestructura de las escuelas, brindar apoyo tecnológico y trabajar por una educación equitativa, inclusiva y de calidad.
Por su parte, el ministro de Educación de China, Huai Jinpeng, dijo en el evento que "para construir una nación fuerte, primero hay que fortalecer la educación", y que "para fortalecer la educación, primero hay que fortalecer la profesión docente".
Aseguró que China considera a los maestros la piedra angular de la educación y se comprometió a garantizar acceso universal a profesores cualificados, apoyar su desarrollo profesional y asegurarles una remuneración estable.
Asimismo, en el marco de esta reunión, sugirió entre sus propuestas reforzar el diálogo y la comunicación sobre políticas educativas, mejorar el desarrollo de competencias y ampliar el intercambio, colaboración y recursos para potenciar el desarrollo de los profesores.
Durante la jornada del viernes se realizaron paneles sectoriales, en los que se destacó que el diálogo social no debe ser transaccional, sino transformador y basado en evidencia, en palabras de Enoch Rabotapi, director general adjunto del Departamento de Educación Básica de Sudáfrica. Allí se remarcó el papel de los profesores como agentes de cambio y la necesidad de diversificar las respuestas pedagógicas.
Al final de la cumbre se aprobó la declaración "Consenso de Santiago", un texto con recomendaciones que consideró consultas con profesores, sindicatos, organizaciones civiles y jóvenes.
La subdirectora general de Educación de la Unesco, Stefania Giannini, celebró que, por primera vez, se integren voces a escala mundial y se aborden desafíos como la transformación digital.
La alta funcionaria explicó que el resultado en el Consenso de Santiago es una visión compartida del futuro de la docencia y aboga por la necesidad urgente de atender la escasez de profesores y el financiar la profesión de manera sostenible.
Giannini explicó que el documento establece cinco áreas clave de acción: garantizar condiciones laborales decentes, autonomía profesional y aprendizaje permanente; promover el uso de datos para impulsar cambios; movilizar recursos financieros para atender las necesidades del magisterio; actualizar los marcos internacionales; y asegurar mecanismos de rendición de cuentas sobre los avances reales de estos puntos.