Por He Fei
BEIJING, 30 ago (Xinhua) -- El pasado 15 de julio, el presidente chino, Xi Jinping, recibió a los ministros de Exteriores y jefes de los órganos permanentes de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en el luminoso y solemne Salón de Fujian del Gran Palacio del Pueblo, en el corazón de Beijing.
"China siempre ha priorizado a la OCS en su diplomacia de vecindad y está comprometida con hacer que la organización sea más sustancial y fuerte", subrayó Xi durante el encuentro. Esta declaración refleja los años de incansables esfuerzos de China por promover una vecindad amistosa, pacífica y orientada al desarrollo en el marco de la OCS.
La diplomacia de vecindad de China, según explicó Xi durante su reciente viaje en junio a Astaná, Kazajistán, se fundamenta en la firme convicción en una vecindad amigable, segura y próspera, así como con una fuerte dedicación a la amistad, la sinceridad, el beneficio mutuo y la inclusión.
En los próximos días, Xi presidirá la cumbre anual de la OCS en la ciudad portuaria de Tianjin (norte de China), donde él y otros líderes de la organización trazarán estrategias para promover una mayor seguridad y prosperidad de la región y darán pasos firmes hacia la construcción de una comunidad de futuro compartido de la OCS más estrecha.
VÍNCULOS DE BUENA VECINDAD Y ASOCIACIÓN
En lo que va de año, Xi ha realizado tres viajes al extranjero, dos de ellos a Rusia y Kazajistán, ambos Estados miembros de la OCS.
A su llegada al aeropuerto, en Astaná, el pasado mes de junio para asistir a la II Cumbre China-Asia Central, Xi fue recibido calurosamente por un viejo amigo, el presidente kazajo, Kassym-Jomart Tokayev. Esta fue la sexta visita de Xi al país vecino desde que asumió la presidencia de China.
La Cumbre China-Asia Central está diseñada para fortalecer los lazos de China con sus vecinos sin salida al mar a lo largo de la antigua Ruta de la Seda.
"Un proverbio centroasiático compara la armonía y la unidad con la felicidad y la riqueza", dijo Xi durante su discurso en el cónclave. "Siempre deseamos el bien a nuestros vecinos", apuntó.
China es uno de los países del mundo con más vecinos. Durante décadas, fomentar asociaciones más estrechas con sus vecinos ha sido un pilar clave en la política exterior de Beijing. Xi ha prestado especial atención a cultivar una vecindad pacífica y amistosa.
En 2013, cuando fue elegido por primera vez presidente chino, Xi presentó el principio de "amistad, sinceridad, beneficio mutuo e inclusión" durante la primera conferencia sobre la diplomacia vecinal de China celebrada desde la fundación de la República Popular China en 1949.
En abril pasado, durante la conferencia central sobre el trabajo relacionado con los países vecinos celebrada en Beijing, Xi llamó a construir una comunidad de futuro compartido con los países vecinos.
El tema de la buena vecindad ha sido una constante en la agenda de Xi dentro de la OCS. Durante su debut en la OCS, al participar en la cumbre de Bishkek en 2013, Xi propuso la implementación efectiva del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación a Largo Plazo entre los Estados Miembros de la OCS. Xi ha descrito tanto el tratado como la Carta de la OCS como dos documentos que "establecen los principios y orientan a los países miembros de la OCS en su labor".
En años posteriores, el líder chino propuso un plan de acción para 2018-2022 con el fin de implementar el tratado de buena vecindad de la OCS, e impulsó su adopción en la histórica cumbre de Qingdao en 2018, la primera vez que Xi organizó una cumbre de la OCS en China.
En 2022, durante la cumbre de la OCS en Samarcanda, Uzbekistán, se aprobó un plan integral para 2023-2027 sobre la implementación del tratado.
La OCS, que no forma alianzas ni apunta a otros países, promueve la apertura y la inclusión. En palabras de Xi, es como una "gran familia". A lo largo de los años, China ha reforzado lazos tanto con los miembros fundadores como con los nuevos socios.
Bajo la guía del Espíritu de Shanghai, que se caracteriza por la confianza mutua, el beneficio mutuo, la igualdad, la consulta, el respeto por la diversidad de civilizaciones y la búsqueda del desarrollo común, la OCS se ha convertido en una organización regional integral con la mayor cobertura geográfica y población del mundo, que abarca 10 Estados miembros, dos Estados observadores y 14 socios de diálogo.
Bielorrusia se convirtió oficialmente en el décimo miembro de la OCS en la cumbre de Astaná en 2024. El pasado junio, Xi recibió al presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, en el complejo Zhongnanhai en Beijing. Durante su visita, Lukashenko expresó a Xi que había sentido sinceramente la profunda amistad ofrecida por China.
Este es solo un ejemplo de los intercambios regulares de Xi con los líderes de la OCS.
Desde 2023, Xi se ha reunido decenas de veces con los dirigentes de los países miembros de la OCS, ya sea al margen de las cumbres de la organización, en otros encuentros multilaterales o durante sus visitas a China. Estas interacciones de alto nivel no solo han fortalecido la coordinación dentro de la OCS, sino que también han contribuido a estrechar las relaciones personales entre sus líderes.
"Entre familiares y amigos por igual, con una interacción más estrecha crece la afinidad", dijo Xi en una ocasión.
HOGAR COMPARTIDO DE PAZ
El vidrio azul de la fachada futurista del Palacio de la Independencia resplandecía bajo el sol cuando los líderes de la OCS llegaron a Astaná en julio del año pasado para su reunión anual.
En su discurso, pronunciado durante la primera reunión "OCS Plus" de la historia, Xi instó a edificar un hogar más bello de la organización, destacando entre sus cinco prioridades la construcción de "un hogar común de paz y tranquilidad".
La OCS nació hace más de dos décadas, en un contexto en que los agudos desafíos de seguridad que representaban las "tres fuerzas malignas" del terrorismo, el extremismo y el separatismo amenazaban gravemente a Asia Central y sus alrededores. Desde su fundación en 2001, la OCS ha mantenido como pilar fundamental de su cooperación la salvaguardia de la seguridad regional.
Según dijo Xi en Astaná, la seguridad es un requisito previo para el desarrollo nacional y, al mismo tiempo, es también la línea vital de la felicidad del pueblo.
Durante años, el líder chino ha abogado por el fortalecimiento de la cooperación en materia de seguridad para brindar líneas de defensa a los miembros de la OCS. En la cumbre de la OCS celebrada en Dusambé, Tayikistán, en 2014, Xi propuso negociar y sellar la Convención contra el Extremismo de la OCS, la cual fue firmada por los Estados miembros en su cumbre de Astaná en 2017.
El presidente chino también ha sido un firme defensor de la lucha de la OCS contra el narcotráfico, el crimen organizado y el ciberterrorismo, lo que ha dado lugar a notables éxitos.
En cuanto al combate al narcotráfico, la OCS organiza regularmente operaciones antidrogas y ha renovado su Estrategia Antidrogas por cinco años.
En agosto del año en curso, los miembros de la OCS llevaron a cabo una operación antidrogas denominada "Web", con China presidiendo el cuartel de coordinación. La operación permitió incautar cerca de 10 toneladas de estupefacientes e identificar 1.151 delitos relacionados con el narcotráfico.
Más allá de la OCS, el líder chino también busca promover la seguridad común en la región a través de otros canales de cooperación, afirmando que una visión de armonía y convivencia pacífica sustenta la diplomacia de vecindad de China.
En la Cumbre de la Conferencia sobre Interacción y Medidas de Construcción de Confianza en Asia (CICA, por sus siglas en inglés), celebrada en 2014 en Shanghai, Xi propuso un concepto de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible.
Durante la Conferencia Anual del Foro de Boao para Asia de 2022, el mandatario chino presentó la Iniciativa para la Seguridad Global (ISG), que Beijing considera un bien público destinado a impulsar la gobernanza de la seguridad mundial.
"En el fortalecimiento de la seguridad en Asia Central dentro del marco de la OCS, China desempeña, sin duda, un papel importante y de liderazgo", aseveró Azamat Seitov, académico de la Universidad de Economía Mundial y Diplomacia de Uzbekistán.
"Las iniciativas chinas (...) contribuyen a reforzar la estabilidad y el desarrollo económico, y a reducir las amenazas a la seguridad en la región", añadió Seitov.
En el mundo interconectado de hoy, la paz sigue siendo frágil ante las tensiones regionales y un entorno de seguridad incierto.
Este año se conmemora el 80º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Mundial Antifascista. En mayo, Xi visitó Moscú, donde asistió a un desfile en la Plaza Roja.
Xi señaló en una ocasión que la dolorosa lección de la guerra nunca debe olvidarse. En 2015, año en que se celebró el 70º aniversario del fin de la Guerra Mundial Antifascista, Xi resaltó en su discurso pronunciado durante la cumbre de la OCS en Ufá, Rusia, que "todos los países miembros de la OCS soportaron la prueba de sangre y fuego de la Segunda Guerra Mundial y contribuyeron a la victoria final con un enorme sacrificio".
En una declaración conjunta emitida tras la reunión, Xi y otros líderes participantes hicieron un firme llamamiento al desarrollo pacífico y al progreso de todas las naciones.
"Solo con un entorno pacífico a nuestras puertas, podremos desarrollarnos con tranquilidad y confianza", comentó una vez Xi.
FRUTOS DE LA PROSPERIDAD
Cuando China asumió la presidencia rotatoria de la OCS de manos de Kazajistán el año pasado, Xi propuso en la reunión "OCS Plus" designar el 2025 como el Año de Desarrollo Sostenible.
En los últimos años, Xi ha destacado la importancia de impulsar el desarrollo sostenible de la OCS mediante un abanico de iniciativas y proyectos de cooperación. A su juicio, el desarrollo será verdadero solo cuando sea sostenible y beneficie a todos.
En la cumbre de la OCS celebrada en Bishkek en 2019, Xi anunció una iniciativa para establecer una base de demostración de la organización para el intercambio y la capacitación en tecnología agrícola en la provincia de Shaanxi (noroeste de China), una acción concreta para "convertir a la OCS en un ejemplo de cooperación mutuamente beneficiosa".
Esa base de demostración, inaugurada un año después en la ciudad de Yangling, se ha consolidado actualmente como un centro de comercio, capacitación de talentos e intercambios tecnológicos. Hasta la fecha, ha formado a más de 2.000 funcionarios y técnicos agrícolas de la OCS y de otros países en desarrollo, contribuyendo a los esfuerzos de reducción de la pobreza en esas naciones.
El pasado mes de mayo, se llevó a cabo en Xi'an, capital de la provincia de Shaanxi, el Foro de la OCS 2025 sobre la Reducción de la Pobreza y el Desarrollo Sostenible, al cual Xi envió una carta de felicitación.
Los representantes de los países de la OCS que asistieron al foro coincidieron en que el mensaje refleja el compromiso de China de trabajar junto con todas las partes para construir un mundo hermoso, libre de pobreza y con prosperidad común.
Mientras tanto, Xi ha promovido la creación de sinergias entre las iniciativas de desarrollo que propuso, como la iniciativa de la Franja y la Ruta, con las estrategias de crecimiento de los otros países de la OCS.
El proyecto ferroviario China-Kirguistán-Uzbekistán, lanzado oficialmente a finales de 2024 en territorio kirguís, constituye un ejemplo de la cooperación de alta calidad en la Franja y la Ruta entre los Estados miembros de la OCS.
Promovido personalmente por el presidente Xi y sus dos homólogos centroasiáticos, este ferrocarril se convertirá en un corredor estratégico que vinculará a China con Asia Central, impulsando la conectividad y el comercio regionales, así como los lazos culturales y entre pueblos.
El comercio entre China y los Estados miembros, observadores y socios de diálogo de la OCS alcanzó en 2024 un nivel récord de 890.000 millones de dólares, lo que representó alrededor del 14,4 por ciento del comercio exterior total de China, según datos oficiales.
"Los esfuerzos de China por construir una comunidad de futuro compartido con sus vecinos no son solo un concepto filosófico. Se trata de un plan de desarrollo sostenible y multidimensional, basado en el respeto mutuo", señaló Serik Korzhumbayev, editor jefe del periódico Delovoy Kazajistán.
A su parecer, la visión de Xi constituye una hoja de ruta para estrechar la cooperación dentro de la OCS.
"Frente a la turbulencia global y los profundos cambios en el panorama internacional, reforzar los lazos con los países vecinos abrirá nuevas perspectivas para impulsar la prosperidad regional y promover un mundo más justo y equitativo. La OCS desempeña, sin duda, un papel pionero en este sentido", afirmó Korzhumbayev.
(Contribuyeron también a esta información los corresponsales de Xinhua Zhao Yu y Gou Hongjing en Astaná)