CHANGCHUN, 28 feb (Xinhua) -- Alrededor de 27 horas es el tiempo que Franco Marino tarda en viajar desde su país natal, Argentina, hasta el noreste de China. A pesar de la larga travesía, el entrenador de snowboard de 37 años ya ha trabajado en el país asiático durante dos temporadas de nieve consecutivas. "Me ha gustado mucho este lugar y más gente debería conocer los sitios maravillosos de esquí del noreste de China", expresó.
En América del Sur, Argentina es uno de los pocos países con el clima adecuado para realizar deportes invernales y participar en los Juegos Olímpicos de Invierno. En el sur del país, existen numerosas estaciones de esquí que no solo son utilizadas por los argentinos, sino también por personas de otros países latinoamericanos que viajan a disfrutar de los deportes de invierno. Allá, Franco había pasado varios años trabajando como instructor de esquí, y por casualidad, llegó a China una vez y aterrizó en el Beidahu Ski Resort, una estación de esquí situada en la ciudad de Jilin, en la provincia del mismo nombre, en el noreste de China.
"Las montañas aquí son más altas y grandes y el espacio es más amplio. A veces nieva mucho y el viento sopla más. Las condiciones de la nieve varían considerablemente", evaluó Franco.
El desnivel máximo del monte Nanlou, donde se encuentra la estación, es de 870 metros, lo que representa el mayor desnivel efectivo entre las estaciones de esquí de Asia. Además, la estación cuenta con un terreno variado, que incluye amplias zonas planas ideales para principiantes, así como varias pistas diseñadas para albergar competiciones de clase mundial, incluyendo la Copa Mundial de Freestyle Skiing Aerials y la Copa Mundial de Freestyle Skiing Moguls, eventos recientemente celebrados de nivel A organizados por la Federación Internacional de Esquí (FIS, siglas en francés).
En febrero, cuando en Argentina comienza el cambio de verano a otoño, la temporada de nieve y hielo en el noreste de China sigue en pleno auge.
En los últimos años, los deportes de nieve y hielo, así como el turismo relacionado, han experimentado un notable auge en el noreste de China. La estación de Beidahu se sitúa en la llamada "latitud dorada" para el esquí, famosa por su excelente calidad de nieve y sus pistas de primer nivel. Además, su ambiente cada vez más acogedor para los deportes de invierno ha atraído a Franco y a un número creciente de entrenadores de esquí internacionales, quienes eligen trabajar allí.
Francisco Manera, de 47 años y también originario de Argentina, es licenciado en Educación Física y ha trabajado en numerosos centros de esquí en diferentes países, como Estados Unidos, varios países de Europa, Corea del Sur, Argentina y Chile. En esta temporada de nieve, llegó por primera vez a China y comenzó su experiencia enseñando esquí en el Club Med situado en la estación de esquí de Beidahu.
El ambiente acogedor del deporte invernal ha impresionado mucho a Francisco, especialmente al ver la llegada de numerosos turistas internacionales que vienen a disfrutar del esquí. "Veo turistas de Singapur y Malasia, y muchos de ellos vienen en familia para pasar sus vacaciones aquí", comentó.
Francisco también destaca que las instalaciones y servicios de la estación son de alta calidad, con una gran variedad de pistas y teleféricos. Lo que más le llama la atención es la excelente relación calidad-precio. "El esquí es un deporte costoso, pero en comparación con Japón y Corea del Sur, los precios en las estaciones de esquí del noreste de China son mucho más asequibles", señaló.
Aunque están prácticamente al otro lado del mundo, desde Argentina hasta el noreste de China, tanto Francisco como Franco disfrutan trabajando en el país asiático. Según ellos, muchos instructores argentinos eligen quedarse en Japón para enseñar esquí, y las impresionantes estaciones de esquí de China aún requieren mayor reconocimiento en su país natal.
"En Argentina, hay quienes dudan de los recursos de esquí de China cuando les cuento que estoy trabajando aquí", indicó Franco, quien confía en que, en el futuro, más aficionados internacionales al esquí y más argentinos vendrán a disfrutar de las estaciones en el noreste de China. "Aunque es lejos venir de Argentina a China, estamos aquí, ¿no?", añadió.
En los últimos años, China ha implementado una serie de políticas de apertura para atraer a turistas internacionales, incluyendo la optimización de las políticas de viaje sin visado, la expansión de rutas internacionales y la apertura de nuevos vuelos. Como resultado, cada vez más turistas extranjeros llegan al noreste de China para encontrarse con el hielo y la nieve. Las estaciones de esquí de esta región están ganando atención a nivel mundial.
Marcelo Gabriel Suárez Salvia, embajador de Argentina en China, señaló en una entrevista con el medio China Daily que los cambios en la política de visas, la integración de sistemas de pago digitales y la optimización de la infraestructura turística han transformado la experiencia de los viajeros internacionales, haciendo de China un destino cada vez más accesible y acogedor.
Además, ambos países están planeando construir conjuntamente más pistas de esquí y otras infraestructuras básicas con el objetivo de promover el desarrollo del deporte invernal y el turismo de hielo y nieve. ■