
Imagen del 19 de enero de 2023 de brotes de soja que no pueden alcanzar el tamaño adecuado debido a la sequía de un campo de cultivo de soja, en la ciudad de Zárate, Argentina. Argentina atraviesa una de sus peores sequías en décadas viendo comprometida gran parte de su cosecha agrícola con pérdidas que se estiman por el orden de los 11.000 millones de dólares, según datos de entidades financieras asociadas al sector. (Xinhua/Martín Zabala)
ZÁRATE, Argentina, 19 ene (Xinhua) -- Argentina atraviesa una de sus peores sequías en décadas viendo comprometida gran parte de su cosecha agrícola con pérdidas que se estiman por el orden de los 11.000 millones de dólares, según datos de entidades financieras asociadas al sector.
Las elevadas temperaturas, la ausencia de lluvias y otros factores previos como las heladas tardías amenazan la dinámica de los campos incluyendo a la actividad ganadera.
En los cultivos de soja, maíz y trigo, se calculan pérdidas de 28,5 millones de toneladas, "un 23 por ciento de la producción inicial esperada", según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Considerada la más fuerte en el último siglo, el fenómeno afecta hoy al 55 por ciento del territorio argentino y con mayor fuerza a las zonas del norte de Buenos Aires, las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba (centro) y de Chaco, Formosa y Santiago del Estero, al norte del país.
Desde las parcelas de la ciudad bonaerense de Zárate, a 90 kilómetros de la capital federal, Martín Coarasa, productor agrícola y miembro de la Sociedad Rural Argentina, aseguró que se trata de la seca más fuerte vista en los últimos noventa años.
"Venimos de tres años y algo, consecutivos, de faltante de agua y, además, este año venimos de un invierno más seco de lo normal; la última lluvia importante fue el 25 de mayo del 2022 y prácticamente todo lo que es cosecha fina, de granos finos, como el trigo, la avena o la cebada, se hizo sin agua", explicó Coarasa.
"Nosotros creemos que tiene que ver el cambio climático. Se han dado circunstancias que no se habían dado nunca, hay lagunas que productores de 80 o 90 años jamás las vieron secas. Si durante 80 años tuviste una laguna con agua y ahora está seca significa que algo pasó", añadió.
Zárate está atravesada por el río Paraná, que desemboca en el Río de la Plata y cuyo nivel registra desde 2020 una baja histórica.
En el lado este de la ribera, a su vez, la actividad forestal y ganadera registra incendios derivados del estrés hídrico y de las altas temperaturas, indicó el productor.
Coarasa detalló que la sequía ha provocado siembras a destiempo y sin la incorporación de fertilizantes como urea y nitrógeno, que benefician el metabolismo de plantaciones como las de maíz, pero que no se pudieron aplicar por la baja humedad del suelo como consecuencia de la sequía.
Ya en diciembre pasado, cuando se produjo la cosecha fina, se reportaron producciones de trigo de solo el 50 por ciento de la estimación inicial y, en otros casos, del 30 por ciento, agregó.
La sequía se traduce en una pérdida de ingresos netos por parte del sector agrícola de 10.425 millones de dólares; asimismo, se estima que dejarán de ingresar al país cerca de 8.000 millones de dólares por concepto de exportaciones, indicó la Bolsa de Comercio de Rosario.
"Considerado el efecto multiplicador del agro en el consumo de Argentina, esta caída pone en jaque el equivalente a 2,2 puntos porcentuales del Producto Bruto Interno (PBI) que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima para nuestro país en 2023", agregó la entidad.
Para paliar los efectos productivos y económicos de la fuerte sequía, Coarasa planteó negociaciones entre los integrantes de la cadena de valor del agro, con propuestas que van desde la modificación del cálculo para el pago de los alquileres por hectáreas hasta medidas impositivas y financieras.
"Yo creo que hay que sentarse en una mesa de trabajo pensando en el futuro si esta situación climática continúa. Por ejemplo, el dueño del campo en vez de cobrar alquiler fijo en valor soja, que cobre por porcentaje de rendimiento; sumado a medidas del gobierno tanto impositivas como financieras, para que podamos continuar apostando a la tecnología y a la inversión para la campaña que comienza en mayo", concluyó.

Imagen tomada con un dron el 19 de enero de 2023 del productor agrícola y miembro de la Sociedad Rural Argentina, Martín Coarasa, observando el suelo seco de un campo de cultivo de soja, en la ciudad de Zárate, Argentina. Argentina atraviesa una de sus peores sequías en décadas viendo comprometida gran parte de su cosecha agrícola con pérdidas que se estiman por el orden de los 11.000 millones de dólares, según datos de entidades financieras asociadas al sector. (Xinhua/Martín Zabala)
















