Por Yosley Carrero
LA HABANA, 26 sep (Xinhua) -- Cuba mantiene su apuesta por el desarrollo del turismo sustentable a nivel comunitario, a tono con los esfuerzos del gobierno para impulsar su economía en medio de la intensificación del bloqueo de Estados Unidos.
Con este propósito nació el proyecto de desarrollo local Finca Costera, en el pueblo pesquero de Santa Fe, en el litoral oeste de La Habana, al constituirse así como una zona productiva agrícola, en un área de atractivo turístico levantada sobre las tierras de lo que fue un sitio de extracción de arena para construcción y luego un micro vertedero.
El titular del proyecto, Yoanka Estévez, aseguró en entrevista con Xinhua que esta iniciativa tiene como propósito vincular la producción de alimentos, el valor turístico de la costa y el arte, con un enfoque social para la generación de empleo en un barrio vulnerable.
La artista plástica decidió abandonar el confort de su céntrica casa en el municipio de Playa y mudarse hasta el sitio con su familia, incluidos sus padres y su hijo de 25 años, quienes la acompañaron en su sueño de promover un producto turístico competitivo, a través de los atractivos de la vida cerca del mar en un entorno rural.
"Muchas veces me dijeron que estaba loca por querer meterme en esto. Me atrajo siempre la posibilidad de demostrar que hay cosas que se pueden hacer cuando las personas quieren", rememoró.
"Crear experiencias a partir de la vida de una familia es algo que atrae a los turistas, sobre todo si es posible estar en contacto con la comunidad. Estamos mostrando la vida tal como es", puntualizó la emprendedora.
En alrededor de media hectárea de tierra, Finca Costera alberga cabañas turísticas fabricadas con materiales de construcción propios de la zona y en línea con los principios del turismo ecológico, así como dos sitios para el expendio de comida criolla, un criadero de orquídeas, un estanque de peces, un taller de escultura y un área de desarrollo porcino.
El proyecto, que comenzó en junio de 2020, tiene en la actualidad alrededor de 50 trabajadores contratados y unos 30 en prestación de servicio.
Entre ellos se encuentra Henry Sosa, de 45 años, quien en diálogo con Xinhua consideró que uno de los aportes del emprendimiento ha sido involucrar a los vecinos de la zona en la transformación de la comunidad.
"La economía local ha logrado mejorar ostensiblemente, pero el mayor logro tiene que ver con cómo las personas de la comunidad comienzan a ver el lugar donde viven. La gente siente que participa en múltiples actividades y es parte del cambio", comentó.
En la finca se labora en la actualidad en la siembra de mangle y uva caleta como área para mitigar los efectos del cambio climático en el litoral habanero.
El director de la agencia cubana de turismo de naturaleza Ecotur, Raúl Naranjo, dijo que el país implementa desde hace tres años un programa de impulso al turismo de naturaleza, modalidad muy bien aceptada por los operadores de tours y agentes de viaje.
"Esta nueva etapa del turismo en el mundo, especialmente en el Caribe, marcada por las afectaciones debido a la pandemia y los fenómenos climáticos extremos, nos obliga a una nueva mirada al desarrollo de los productos turísticos, en que la resiliencia ambiental y social es clave para enfrentar estos retos por parte de nuestra agencia", agregó.
La nación caribeña espera recibir unos 2,5 millones de visitantes internacionales en 2022, año en que las autoridades estiman un crecimiento económico de alrededor del 4 por ciento.
















